¿Uso indiscriminado de psicofármacos en el tratamiento de TDAH?

Publicado el 13 de septiembre, 2014 | Por | Comentarios desactivados | En la categoría: Destacados Terapias Trastornos | Etiquetas: , , , , ,

farmacosTDA/TDAH: “No existen pruebas de laboratorio o gabinete contundentes para establecer el diagnóstico”.

Dra. Silvia N. Tenembaum

www.intramed.net

 

 

El Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH) es un cuadro clínico, dónde convergen diversas manifestaciones comportamentales y psicológicas que dificultan su diagnóstico.  El TDHA no es una enfermedad moderna ya que fue descrito por 1865 por el Alemán Hoffman en el cuento Der Struwwelpeter y en 1902 por el Inglés Still y por el Español Rodríguez-Lafora. Inicialmente se llamó Disfunción Cerebral Mínima, luego (1950) Síndrome Hipercinético, más tarde (1960) Síndrome del Niño Hiperactivo o Reacción Hipercinética de la Infancia, y más recientemente (1980) se cambió el nombre a Trastorno por Déficit de Atención (con o sin Hiperactividad) (TDA con H, TDA sin H). En la actualidad, desde 1994 se llama TDAH, con tres subtipos: combinado, inatento e hiperactivo-impulsivo.

http://www.fundacioncadah.org/web/articulo/diez-mitos-sobre-el-tdah-que-interfieren-con-la-mejoria.html.

Su base sintomática es la hiperactividad y/o la dificultad atencional. En niños y adolescentes, presenta dos manifestaciones que pueden formar parte de otros cuadros clínicos, y mucho más al tratarse de una población que se encuentra en fase de desarrollo, caracterizada por inmadurez psíquica y física que determina que las manifestaciones emocionales y conductuales se expresen de una manera característica. Lo que sí es cierto, es que no todos los niños y adolescentes hipercinéticos y con falta de atención tengan diagnóstico de TDAH. Aunque parezca básico, en algún momento, casi todos hemos tenido problemas para concentrarnos o prestar atención en clase y eso no quiere decir que se padezca TDAH o TDA.

En estudios realizados en población infanto-juvenil española, muestran una prevalencia  de este trastorno de un 3-5 % en la población en edad escolar, que corresponde entre un 30% y un 50% a los niños derivados a salud mental.

Una de las características del TDAH es el trastorno del aprendizaje. Para poder hacer un correcto diagnóstico diferencial, se debería hacer una evaluación a nivel psiquiátrico i psicopedagógico, con la finalidad de descartar un trastorno mental u otra alteración fisiológica. A veces, los niños o adolescentes somatizan los problemas familiares u problemas con sus congéneres dando lugar a conductas desadaptativas en la esfera escolar y/o familiar. Para realizar un buen diagnóstico de TDHA se ha de contar con un equipo multidisciplinar donde se podrá valorar al sujeto de forma holística y poder realizar el buen diagnóstico diferencial.

Debido a la complejidad para una correcta valoración de la enfermedad del TDHA, muchas veces se tiende a diagnosticar y medicar sin rigor científico ni pragmático. Ello comporta una errónea prescripción de medicamentos a la población sin causa justificada con las consecuencias que ello conlleva. Antes de incurrir en un tratamiento farmacológico sería óptimo las intervenciones psicoeducativas y psicoterapéuticas, así como la valoración e intervención en el entorno del sujeto. El entrenamiento con los padres sobre el comportamiento de los niños, la escucha activa, el entrenamiento cognitivo con el menor para mejorar la concentración, memoria o atención, el apoyo escolar junto con el refuerzo positivo mediante la verbalización de los pensamiento y emociones, son claves para ayudar a discriminar TDAH.

Si tras la utilización de estos recursos y con un tiempo prudencial de espera para corregir las conductas no se obtiene una evolución favorable de la clínica del menor, entonces, se puede considerar el incluir tratamiento psicofarmacológico.

Al diagnosticar de forma incorrecta al sujeto podemos inducir a su “psiquiatrización y etiquetamiento”, con las repercusiones psicológicas y sociales que ello puede comportar, sin olvidar que los fármacos tienen efectos secundarios a los cuales se ha de hacer frente. El uso de medicamentos ansiolíticos o antidepresivos mal recetados, otorga la responsabilidad de la conducta a un componente químico, una pastilla, en lugar de a los padres o educadores e incluso al sujeto.

Como dice el psicólogo Carlos Rey: “Si bien es cierto que los casos bien diagnosticados como TDAH se benefician del efecto paradójico del Metilfenidato, no es menos cierto que puede perjudicar, y mucho, a los que no se les realiza un buen diagnóstico diferencial, es decir a los neuróticos. Lo reconoce hasta el mismísimo  prospecto de Rubifen”.

http://www.imaginarte.net/projects/otras-lecturas/otras-lecturas-002/

Por lo que se debe de fomentar el desarrollo, aprendizaje y el comportamiento por medio de la interacción de los menores con las personas de referencia mediante el modelaje, la escucha activa, estimulando la verbalización de pensamientos y emociones de los menores mediante una fluida comunicación y potenciando el desarrollo de la personalidad en un ambiente abierto, pero con límites, que permita al menor desarrollar sus capacidades emocionales de afrontamiento.

http://www.cop.es/index.php?page=Infocop-numeros

 

Foto: Adderallrx CC BY-SA 3.0 

https://www.google.es/search?q=relacion+del+sindrome+de+down+y+el+alzheimer&espv=2&biw=1920&bih=1019&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=uvQTVJqFEuj_ygP5rILgBg&ved=0CAYQ_AUoAQ#tbs=sur:fc&tbm=isch&q=tdah&facrc=_&imgdii=_&imgrc=MOcz8CdFgK6l_M%253A%3BDChpEZtxRgG5SM%3Bhttp%253A%252F%252Fupload.wikimedia.org%252Fwikipedia%252Fcommons%252Ff%252Ff4%252FAdderallrx.jpg%3Bhttp%253A%252F%252Fen.wikipedia.org%252Fwiki%252FAttention_deficit_hyperactivity_disorder_management%3B597%3B599

 

Los comentarios están cerrados.