¿Por qué las parejas se separan en vacaciones? 10 consejos para conservar tu relación

Publicado el 13 de septiembre, 2014 | Por | Comentarios desactivados | En la categoría: Destacados Psicología social Terapias | Etiquetas: ,

pareja“Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección”.

Antoine de Saint-Exupery, escritor francés

 

Parece un tópico el decir que las parejas se rompen en vacaciones, precisamente en el período dónde uno se ha de sentir relajado y receptivo. Sin embargo, los datos indican que aproximadamente un tercio de las parejas que se separan al año lo hacen en septiembre, justo después de pasar ese deseado tiempo de relax, un tiempo que se espera con ansia para viajar, olvidar el reloj y la rutina, un tiempo para disfrutar y compartir.

El día a día con el trabajo, los estudios, la familia o los compromisos sociales hacen que nuestra rutina sea estresante y no se tenga tiempo para dedicar a la pareja. Cuando se empieza una relación todo se mueve alrededor entorno a ésta, pero poco a poco llega a formar parte de la rutina diaria. Ello no quiere decir que se haya perdido la química o que no se quiera a la persona que se tiene al lado, sino que los problemas y las responsabilidades nos tienen tan ocupados que no vemos lo que tenemos delante. Si se permite que la rutina nos absorba y no se cuida la relación puede dar lugar a que aparezca la distancia, hasta un punto dónde los sentimientos quedan tan confusos que se hace difícil asegurar que se siga amando a la pareja.

Durante las vacaciones hay roces de convivencia que se tienen que  saber gestionar. Se pasan muchas horas juntos y se  comparten muchas tareas, a veces no agradables, que quizás durante el resto del año no se realizan porque cada uno tiene un rol diferente o simplemente porque se dispone de ayuda externa en el hogar. Las tareas domésticas suelen ser un punto fuerte de discusión, así como la saturación del tiempo que se pasa junto al otro. Es muy bonito pasar horas con la persona que se quiere, pero no se debe olvidar que todos necesitamos nuestro espacio.

El periodo vacacional puede ser el momento crítico para determinar la fuerza de una relación. Este tiempo compartido fuera de la rutina deja entrever si existen lazos sentimentales fuertes a pesar de las diferencias propias de la convivencia o, si por lo contrario, el camino de cada uno transcurre gradualmente de manera divergente, en sentidos opuestos.

 

10 Consejos para que una relación salga reforzada y no se rompa tras las vacaciones:

  1. Mucha comunicación. Los cimentos de una relación se basan en la comunicación. Se debe hablar y escuchar sobre sentimientos, de expectativas, de ilusiones, de la relación, de cosas triviales,… Comunicar es compartir.
  2. Pactar aquellas tareas cotidianas responsabilizándose cada uno de llevarlas a cabo. Es importante determinar quién debe hacer la comida, quién debe hacer la compra, quién va a lavar el coche, quién recoge la ropa sucia, quién acuesta a los niños, etc.
  3. Compartir las labores más desagradables o farragosas. Hay tareas que no son del agrado especial del otro, por ejemplo sacar el perro o fregar los platos. Estos trabajos se han de compartir y si para uno de los dos es muy pesado porque durante todo el año ha sido su rol rutinario o porque simplemente le desagrada muchísimo, el otro quizás pueda hacer una concesión y asumirlo. Este acto tiene mucho valor para la pareja. Aún así, las cosas se tienen que saber para poder agradecer y, por eso, es importante comunicarlo explícitamente,  de otra manera queda en el olvido. Cuando algo se da por hecho, nunca es bien agradecido porque se queda en el olvido.
  4. Alternar los gustos en el periodo de ocio. Mar o montaña, cine o teatro, tu familia o la mía. El tiempo dedicado a actividades de ocio ha de ser equitativo para disfrutar de las vacaciones. Nosotros lo necesitamos y nuestra pareja también.
  5. Negociar el cómo resolver las cuestiones puntuales del día a día. El tiempo compartido es mucho y hay muchas decisiones que tomar como: dónde ir, qué presupuesto se tiene, con que familiares y/o amigos compartir,…
  6.  Marcar objetivos en nuestra vida. Las vacaciones son un buen momento para plantearse, tanto individualmente como en pareja, el estilo de vida del resto del año. El tener proyectos juntos une y ayuda a conocer mejor a la pareja.
  7. Cultivar la vida  sexual. El sexo es una muestra física de amor y cariño, por ello no debe quedar en segundo lugar. Las vacaciones son un período donde el tiempo se detiene y se gestiona a propia voluntad, a un ritmo diferente del resto del año y el sexo ha de formar parte imprescindible de la relación de la pareja. No se ha de esperar a que el otro provoque la situación, se ha de ser parte activa y decisiva en las relaciones sexuales.
  8. Mimarse para mimar. Cuando una persona se cuida, se acicala y se siente atractiva desprende alegría. Un estado emocional positivo ejerce de imán para las personas y en especial para la pareja.
  9. Discutir es habitual. Si surgen discusiones no desanimarse ya que es algo normal en una relación, incluso a veces sano, porque se tiene comunicación y conoces más a fondo a la pareja, sino sería como indiferencia. Pero no debe faltar nunca el respeto y la educación.
  10. Buscar ayuda profesional. Si se considera que las diferencias nos sobrepasan, pensar que hay ayudas para salvar una relación donde los cimientos y el amor son fuertes. Antes de tirar la toalla se debería plantear asistir a terapia de pareja para resolver los problemas que impiden que la relación funcione.

 

Fuentes:

http://www.malagahoy.es/article/malaga/202516/las/vacaciones/y/calor/desataran/este/verano/tercio/los/divorcios/ano.html

http://www.elperiodicodelafarmacia.com/mente_sana/121896/septiembre-el-mes-negro-de-los-divorcios

Foto de: Cristian González Fotografías

www.cristiangonzalez.org

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